Mientras que los de Rubalcaba se ponen de alfombrilla de Txapote acudiendo a la Internacional Progre convocada por los pistoleros y secundada por bobos internacionales, España se hunde.
Agosto, 61.000 parados más. España va bien. Y eso que no cuentan el medio millón de parados que andan haciendo cursos de formación. Hay motivo.

PSOE… ¡Nunca mais!
Pero la progresía, empeñada en escuelas que enseñen a los chicos qué tienen que pensar y no a pensar, tiene la solución a este drama, problema nuclear de España, que supondrá que la salida de la recesión en nuestro país sea muy, muy complicada.
Se les han puesto de corbata. Lo que hace mucho parecía un imposible empieza a sonar probable. Del régimen socialista (PSOE) de Chaves, alias “cabezón”, y Griñán, al enjuague democristiano (PP) de Javier Arenas. Así que han llamado al orden a toda su militancia. Hay que sacar al dóberman. Y confiar en una mejora de la economía (que no va a llegar si se cumplen los informes de los economistas; 2011 puede ser tremendo).
Hay quien piensa que el cambio es imposible. Bien, yo, después de visto lo visto hace unos años en la cuenca del Ruhr, en donde consiguió ganar la CDU, lo creo factible.
Es más, es que el PSOE, con la que ha liado política, social y económicamente, debería desaparecer del mapa electoral si este fuera un país medianamente serio.
Vende bonos alemanes y franceses (solventes) para comprar deuda española y así poder seguir despilfarrando un ratito. Al final, se trata de un parchecito que de poco servirá pero dejará sin su dinero a miles de jubilados.
Así son las políticas sociales del PSOE.


