Vía Desde Sefarad y Libertad Digital
La prestigiosa Liga Antidifamación, fundada en 1913, ha entregado a Miguel Ángel Moratinos, el colega del terrorista Arafat, un informe en que se denuncia el antisemitismo en España. Es un informe terrible que incluye la judeofobia que casi a diario aparece en los medios de comunicación españoles. Sobretodo en El País y El Mundo (el espectáculo de los de Pedro J. dando cabida a negacionistas del Holocausto y luego repartiendo moralina al embajador israelí es buena demostración de por dónde se anda el periodismo español). Los columnistas de opinión no se quedan atrás. Desde el totalitario Gala hasta los caricaturistas de “El País”, que producen escalofríos. Y yo creo que la Liga Antidifamación no se ha enterado, por su escasa difusión y venta, que existe Público.
Luego están también las manifestaciones amparadas por el PSOE y, por supuesto, la basura dirigente catalana, en donde se apoya a grupos terroristas como Hamas -hasta se enseñan armas- o los insultos tipo “perro judío” vertidos contra el embajador de Israel que recuerdan a los nazis de los años 30.
Si Francisco Franco hablaba de conspiraciones judeomasónicas sus herederos, no lo pueden evitar, sólo han cambiado el chip en parte. Ahora hablan de conspiraciones “judeonacionalcatólicas”. Simplemente han cambiado el color de la camisa, que la “amistad” con los regímenes totalitarios árabes no es nueva de azul a negra. Descamisados que son ellos.
A mí este rebrote de judeofobia, que es bestial, me parece, con mucho, lo más preocupante de lo que queda de España. Por lo que supone.


