El PP está hoy mucho más cerca de ganar y por mayoría absoluta unas elecciones generales. Si en 2004 la diferencia entre PP y PSOE en las generales fue brutal en Andalucía y Cataluña, en 2008 esa diferencia ya se redujo notablemente en Andalucía. Y ayer, aunque hasta el rabo todo es toro, se “rompió” Cataluña. El histórico batacazo de Montilla y Zapatero (el que accedió a la secretaría general de la Pesoe gracias al PSC que ayer se pegó el castañazo) va a traer consecuencias. La alcaldía de Barcelona, para empezar, podría caer.
El oponerse al Estatut no sólo no ha pasado factura al PP, que, digan lo que digan, ha sacado un gran resultado, sino que los del Tripartito que parió el engendro han sido notablemente castigados. Así que, hay que dar la enhorabuena a Mariano Rajoy.
Otros que deben de estar muy contentos, además del ganador, que es el separatista de derechas Artur Mas, son los Ciudadanos de Albert Rivera: chicos, que os habéis consolidado, habéis subido un mogollón y ahora os quiere todo el mundo.
Y los del populista Anglada, que mantuvieron en vilo a muchos durante un buen rato (llegaron a tener 3 escaños). Va a ser muy interesante estudiar de dónde han salido los 75.000 votos de PxC. Porque va a ser de la izquierda. Como sucediera en Francia con Le Pen. Y eso que el cerrojazo informativo ha sido absoluto. Dicen en Clases Medias que Anglada, al cual han apoyado en estas elecciones, ha sacado sus votos del cinturón industrial pero “no ha conectado con las clases medias urbanas” y señalan que el fracaso ha sido en Barcelona capital. En Minuto Digital señalan a Vic y El Vendrell.



