Presentada la pertinente denuncia contra El País, los tribunales ahora se han pronunciado de manera desfavorable para los intereses de Prisa. Así, el magistrado titular del Juzgado de Primera Instancia de Valencia, Juan Carlos Artero, obliga a El País a rectificar su información, con el mismo espacio y tratamiento, y aclarar que el Consell facilitó todas las facturas al juez instructor del Caso Gürtel en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Antonio Pedreira. Concretamente, el fallo obliga al rotativo a contar, textualmente, que “la Generalitat sí facilitó a Pedreira todas las facturas de Orange Market con ocasión de Fitur 2006″.
La decisión judicial reitera que la Generalitat valenciana cumplió escrupulosamente con su responsabilidad al entregar, en tiempo y forma, todos y cada uno de los documentos requeridos por el TSJCV. Esta sentencia representa, de paso, un duro mazazo al discurso de los socialistas valencianos que durante muchos meses ha acusado, tanto en sede parlamentaria como ante los medios de comunicación, al Gobierno valenciano de haber ocultado facturas. En concreto deja al descubierto los argumentos del síndico socialista en Les Corts, Ángel Luna, que ha llegado a manifestar que “además de sospechas” tenía “certezas” de que “la Generalitat sistemáticamente oculta información”.
One Response to “Condenan a El País por difamar a Camps”
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Es incomprensible este lichamiento público, sin contención ni límtes sobre el Sr. Camps, en el que parte de la Administración de Justicia es arte y parte aunque sea por omisión. No se puede consentir semejante agresión a ninguna persona en base a supuestos, antes de que se pronuncie la justicia, si queda algo de eso.
Si en sí mismo es un acto de barbarie político-social que nos traslada al remoto cavernario, y es en sí misma nauseabunda e intolerable que se sostenga sobre un par o tres trajes. Que manda güevos. Ya está bien, sea verdad o mentira, pretender sostener el hundimiento económico, legal y político de ‘este país’, con la mera especualación sobre la forma de obtención de tres trajes, mientras millones de ciudadanos son expoliados cada minuto de cada día, y a nadie le interesa ajusticiar a sus autores.