Lo de César Vidal, que se está cargando él solito Libertad Digital, empieza a ser para nota. Según él “el integrismo católico” ha destituido a Carlos Dávila y nadie, absolutamente nadie, de todos los que trabajan en Intereconomía, puede sustituirle. Lo dice, claro, por el famoso editorial de La Gaceta que desapareció de portada.
Vamos, que no tiene ni idea de qué está hablando, se mete en casas ajenas mientras la suya está hecha un carajal, y prosigue con su particular cruzada.
Ay, ay, ay Don César… a ver si estamos ante un efecto espejo…
Relacionados



